Trazabilidad completa
Cada cambio de stock, de estado y de avance queda registrado con quién y cuándo.
Hitum reúne en un solo lugar lo que hoy vive repartido entre planillas, correos y mensajes: el presupuesto, las compras, la bodega, las rendiciones, el avance y el costo real de cada obra. Recorre las preguntas que todo gerente se hace sobre sus obras, respondidas con los datos de Constructora Valle.
Empresa, personas y cifras son ficticias. Las pantallas son las de la aplicación.
Tu trabajador está a cargo del Edificio Mirador del Valle: 6 pisos, 36 departamentos, un presupuesto de más de dos mil millones. El gerente le pregunta cómo va la obra, y detrás de esa pregunta vienen ocho más. Antes de Hitum, cada una se contestaba con una planilla distinta.
Cada una tiene su respuesta en Hitum. ↓
El presupuesto se carga desde el Excel que ya usan (o se arma en pantalla) como partidas y actividades hasta tres niveles, con cantidades, precios unitarios y fechas. Cada actividad lleva su avance, y ese mismo árbol alimenta las solicitudes de compra, los retiros de bodega y la curva S: nadie vuelve a digitar lo mismo dos veces.
El jefe de terreno pide el material desde el celular, ligado a la actividad que lo necesita. Abastecimiento recibe el aviso, cotiza y cambia el estado. Cuando el material va en camino, Hitum crea la compra por pagar automáticamente. En cualquier momento se sabe en qué estado está cada pedido.
Bodega despacha a obra y presta herramientas. Cada movimiento queda en el kardex: qué salió, a qué obra y actividad, quién lo retiró y a qué precio. El saldo nunca se edita a mano, se calcula.
¿Compra urgente en la ferretería de la esquina? Se rinde en el momento, con foto o PDF de la boleta, asociada a la obra y la partida.
La aprueba la jefatura directa de quien rinde (la app conoce el organigrama), y el gasto aprobado entra solo al costo real de la obra. Lo pagado con dinero propio queda a la vista para reembolsar.
Cada registro de avance queda en el historial. Con eso Hitum dibuja la curva S: lo planificado contra lo realmente ejecutado, semana a semana. El SPI resume la respuesta en un número: 1 es al día, menos de 1 es atraso.
Compras, consumo de bodega, rendiciones y estados de pago se suman solos en el costo real de cada partida. Comparado con el valor ganado (presupuesto × avance) da el CPI: sobre 1, la obra rinde; bajo 1, se gasta más de lo que se avanza. En obras en UF, cada gasto en pesos se convierte con la UF de su fecha, que Hitum trae sola desde mindicador.cl.
Los permisos se definen por perfil y módulo: el gerente consulta todo, bodega mueve stock, abastecimiento cambia estados y paga. Y cuando algo requiere atención —una rendición por aprobar, stock bajo el mínimo, una compra por pagar— le llega el aviso a quien corresponde.
Los indicadores valen lo que valen los datos que los alimentan. Esto es lo que hay debajo.
Cada cambio de stock, de estado y de avance queda registrado con quién y cuándo.
PostgreSQL con respaldos diarios automáticos y restricciones que impiden datos inconsistentes.
Matriz módulo × nivel editable, contraseñas temporales y cuentas desactivables al instante.
Aplicación web que funciona en terreno: pedir material o rendir un gasto no requiere estar en la oficina.
Presupuestos, catálogos, inventario y kardex se importan y exportan en el formato que ya usan.
SPI, CPI, curva S y alertas calculados con la información del día, no con la del cierre del mes.
Cada mañana, el panel de control responde las ocho preguntas para todas las obras a la vez: qué requiere atención hoy, si cada obra va a tiempo y si va dentro del presupuesto. Lo que antes tomaba medio día ahora es una mirada.
En una demo en vivo cargamos uno de tus presupuestos y recorremos la app con tus propios datos. La implementación incluye la carga inicial, capacitación del equipo y acompañamiento en terreno.